El modelo de IA que mejor resuelve tareas legales acierta con un 13% de presión.
Ningún modelo de IA acierta más del 14 % de las tareas jurídicas. Por ahora, el humano sigue al volante.
El pasado 9 de junio de 2026, Anthropic dio a conocer las capacidades de Claude Fable 5 y Claude Mythos 5. Siendo Fable 5 suspendido para el público general el 12 de junio por decisiones gubernamentales. Entre los resultados, se presentó una prueba que mide el porcentaje de éxito de los principales modelos de IA al ejecutar tareas jurídicas. En ella Claude Fable 5 lideró con un 13.3%, seguido de Claude Opus 4.8 con un 10.4 %. Chat GPT 5.5 alcanzó solo un 2.1 % y Gemini 3.1 Pro, un 0.0 %.
Lo más revelador del estudio no son esas cifras, sino el contraste entre sectores. Y es que estos mismos modelos superan el 75 % de éxito en uso del computador y en programación agéntica, pero se desploman en cuanto llegan al terreno legal. Dicho de otro modo, es justo ahí donde la IA actual muestra su mayor debilidad. Esto significa, por tanto, que la IA legal autónoma todavía no es una realidad cercana ya que el valor inmediato está en la asistencia y en los borradores supervisados, mientras que delegar el criterio jurídico a un agente sigue siendo prematuro.
El sector legal exige un razonamiento normativo preciso, un manejo cuidadoso de las excepciones y un margen de error casi nulo. Al fin y al cabo, un fallo en código se corrige en minutos, pero un error en un contrato o en un escrito puede tener consecuencias irreversibles.
De todo ello se desprenden dos conclusiones para el sector:
- Ningún modelo disponible hoy ofrece una tasa de acierto que permita prescindir de la revisión profesional en materia legal.
- La ventaja competitiva está en el flujo de trabajo, no en la autonomía. Por eso, quien integre la IA como copiloto y no como reemplazo podrá capturar el beneficio sin asumir el riesgo.